Capítulo 87 Una tregua

El ascensor subía en un silencio que, por primera vez en semanas, no se sentía como una cuerda a punto de romperse, sino como el aire antes de una tormenta eléctrica: cargado de una energía nueva, cruda y peligrosamente real. Conrad miraba el reflejo de ambos en las puertas metálicas. Allí estaba él...

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