
MI ESPOSA POR CONTRATO
fary.author · Completado · 111.5k Palabras
Introducción
Cuando Oliver Spyrou descubrió que su fallecido padre tuvo escondida a su segunda familia, jamás imaginó que para no perderlo todo, debía casarse... y tener un hijo. ¿Lo más extraño? Que la candidata perfecta para ser su esposa era la nueva secretaria.
Ahora lo difícil sería fingir que eran un matrimonio de verdad y no quemarse con el fuego de su deseo.
Capítulo 1
El calor de ese día estaba casi asfixiándola, y haciendo así que la camisa se le pegara al cuerpo como si no tuviera suficientes problemas ya con todas las cosas malas que le sucedían recientemente.
Buscar empleo era, sin lugar a dudas, la cosa en el mundo que más odiaba hacer. Pasar por un sin fin de pruebas, preguntas y personas para nunca jamás recibir una respuesta o si la recibías, era para agradecer tu pérdida de tiempo porque ya habían encontrado a alguien mejor calificado que tú.
Tenía una vida de porquería. A medio camino se quitó los tacones para seguir caminando descalza, no soportaba más el dolor que le daba caminar con esas armas mortales. Unas lágrimas se colaron por sus mejillas, las cuáles quitó rápidamente con el dorso de la mano con una frustración enorme. También odiaba mostrarse débil, era patético.
Su madre estaba enferma, muy enferma. Le habían diagnosticado un tumor en la cabeza que si bien era benigno, si que necesitaba ser extirpado con una urgencia enorme porque era una parte del cuerpo delicada, además los médicos no querían que eso avanzara a otro tipo de tumor, uno canceroso por ejemplo. Pero no eran de una familia adinerada.
Podían permitirse comer carne, ir al cine, no cocinar todos los días y cosas así. Pero una cirugía mayor costaba tanto como un coche; no podían pagarla, si los tratamientos ya consumían la mayor parte del dinero y no les quedaba nada más de valor que podrían vender.
Se dejó caer en la banca del parque, ya sin energías.
Estaba enojada con sus hermanas, sus tontas hermanas Aylin y Sandie. Ambas se habían deslindado de la responsabilidad al decir que ya tenían hijos y que no podían ayudarla económicamente. Solo habían buscado la manera de hacerla sentir mal, con sus comentarios odiosos tipo: "sigues viviendo con mamá, ¿Por qué no consigues el dinero tú?" Pero Elissa odiaba que por eso la responsabilidad recayera sobre sus hombros. Si bien sus hermanas iban a visitar a la madre de ellas y trataban de ayudarla en otras cosas, no había ninguna ayuda económica.
Amaba a su madre, más que a nada. Pero aquello la superaba en sobre manera, no tenía mucho que ofrecer, estudió negocios internacionales para jamás salir de México, todos la tomaban por una rubia tonta de la que no se podían fiar. Y con su falta de experiencia añadida, era un plus para mandarla a freír espárragos. Aunque había obtenido el trabajo de editora en la editorial Izmar, no le dejaban libros tan importantes y siempre llegaba un supervisor para evaluarlo finalmente. No confiaban en sus capacidades.
Observó a los niños jugando en el parque, deseando ser otra vez una niña, sin aquella carga pesada sobre los hombros, desempleada y arruinada. Deseó volver a tener esa mente inocente y pura, que creía en Barbie. Creía que podía ser lo que quisiera ser
Recordó con amargura que a pesar de haber estudiado algo diferente, pensó que podía ser una editora exitosa. Pero la habían cambiado por una editora más "competente" que no tuviera contratiempos como tener una madre enferma.
Pues al carajo. Necesitaba un trabajo de tiempo completo que no justificara su despido con estupideces, que no fuera porque en realidad querían una compañera más guapa y fácil a la que llevarse a la cama sin que ésta se resista y acepte encantada su acoso laboral.
Aquellos manos largas podían sacar la basura de su casa.
Sintió su teléfono vibrar en el bolso, el cual estaba totalmente arrugado y parecía concordar con su estado de ánimo. Saco el móvil, viendo que quien llamaba era Erica, su amiga. Forzó su mejor sonrisa para sonar alegre al contestar.
—¡Erica! —exclamó, fingiendo felicidad.
—¡Elissa! ¡Hola! ¿Cómo estás? —inquirió ella.
Hablaron unos segundos sobre su madre y su falta de empleo. Aquello le molestaba, no quería atosigar a su amiga con los problemas que tenía encima. Erica volvió a ofrecerle ayuda.
—No, no. Y te agradezco la intención, pero jamás me aprovecharía de que tienes un marido millonario y que tienes un gran trabajo. Eres una de mis mejores amigas, no tienes porqué resolverme la vida. Además, estoy segura que pronto consigo algo —dijo, con toda la positividad que fue capaz de reunir.
—Entiendo, Elissa. Yo quería también decirte sobre el bautizo de Zarek, sabes que estás invitada y… Quisiera que conozcas a un amigo de Alistaír.
Elissa frunció el ceño, eso sí que era raro.
—¿Amigo? Oh, no, espero no estén haciendo de casamenteros porque sabes lo que opino de eso... —empezó a contradecir.
Erica gimió con frustración al otro lado de la línea.
—Ya lo sé, cariño. No es eso, quiero que conozcas a Oliver porque será el padrino. Y es probable que tenga un trabajo para ti —añadió como quien no quiere la cosa.
—¿Es un amigo millonario como Alistaír? No sé qué podría aportar —negó con la cabeza aunque sabía que Erica no podía verla—. Soy una editora. Una aburrida editora que para los hombres no es nada más que una falda con piernas.
Su amiga rió un poco.
—Sabes que eres una falda con piernas lista y eficiente, solo que no te ha mirado el hombre correcto —afirmó convencida—. Es por eso que debes venir y conocer el trabajo que Oliver tiene para ti, es una gran oportunidad, ¿No crees? Tiene que ver con lo que estudiaste, imagina eso en tu currículum
Elissa cerró los ojos, vencida. Claro que entendía lo bueno que eso le vendría para su historial laboral, necesitaba un empleo rápido. Y si tenía relación con lo que estudió, seguro podría conseguir luego un mejor trabajo.
—Estaré ahí y hablaré con él —aceptó finalmente.
Luego, fue a casa. El lugar estaba silencioso y triste, desde que su madre se quedaba internada en el hospital, sus hermanas se habían ido cada una con sus esposos y su padre estaba en la milicia tratando de mandarles dinero con el servicio que hacía, la casa estaba tan desolada que sintió como la soledad se le metía hasta los huesos. Otra vez, inútiles lágrimas llegaron a arruinarlo todo, porque no pudo parar de llorar por la miserable vida que tenía.
Cuando terminó la escena tonta que se había montado sola, se preparó unos chilaquiles. Y se los comió sola en la sala, viendo «Los hechiceros de Waverly Place», deseando poder hacer lo mismo, agitar una varita y acabar con sus problemas.
Después tomó un baño, pensando en lo que usaría al día siguiente. El bautizo tendría lugar en un salón ahí en México, cerca de la casa de la abuela de Erica. Querían que ella estuviera más tranquila en su país natal, así que la fiesta iba hacia ella. Recordó lo divertido que había sido en el pasado, cuando todas vivían cerca y se veían todos los días para jugar.
Ahora Melinda iba de mochilera por el mundo, y Erica estaba casada y tenía el trabajo de sus sueños. Se sintió tan… absurda, tan vacía. Era un cascarón vacío. Todo lo bonito de su vida se estaba extinguiendo. Paso toda la tarde tan triste, que para la noche se le revolvió el estómago imaginar cenando sola nuevamente. Así que decidió comer fuera.
Se vistió con una sencilla falda amarilla a cuadros, un top verde. Elissa no era sexi, no trataba de serlo, no le importaba serlo. Así que no le sorprendió que al verse al espejo, el conjunto no combinara en lo absoluto.
Bufó, con un encogimiento de hombros.
—Elissa Sandoval, ¿Qué estás haciendo con tu vida?
Ese día en especial, viendo a parejas besarse mientras caminaba por las calles, le hizo pensar en su nula vida amorosa. Ella no era virgen, y no había perdido su virginidad con un hombre, sino de otro modo. Pero en las siguientes ocasiones tuvo sexo casual en el club al que iba, era conocido porque allí solamente podías ir una vez por semana, jamás más de dos veces. Esto para variar las personas con las que se podía tener un encuentro sin ataduras, seguro y respetuoso.
Nadie sabía de eso, y le daría muchísima vergüenza. Pero recurría al sexo cuando su vida caía en picada, le encantaba olvidarse de sus problemas y perderse entre las sábanas con un hombre… o una mujer. Elissa era bisexual. No se negaba a los placeres de ambos sexos. Y eso era algo que tampoco nadie sabía.
Llego al club y mostró su tarjeta, la cual indicaba que la última vez que había asistido era hacia dos semanas. Le marcaron ese día y la dejaron entrar. Dentro era cómodo e íntimo. Podías comer en el pequeño restaurante que había, ir a las piscinas, a las canchas... Realmente el dueño se había esmerado en hacerlo un lugar divertido.
Primero cenó comida china, la cual era la más deliciosa de la zona, había que admitir. Y después fue al bar, que estaba en el cuarto consiguiente. Era un lugar grande, había una bola disco en el techo, las paredes eran de piedra natural negras que daban un aspecto rústico, el piso era de cerámica gris. Todo daba un aire privado, preciso para lo que se buscaba.
Bailo un rato sola en medio, tratando de pescar algún interesado o interesada en pasar la noche con ella. No tuvo que esperar mucho, pues de pronto unas manos firmes y grandes la agarraron por la cintura.
—¿Sin nombres reales? —preguntó la voz, con un timbre ronco y sedoso. Era un hombre.
Ella asintió.
—Dime Caperucita —susurró.
El hombre rió.
—Me encantas, Caperucita. Yo seré tu Lobo.
Elissa curvo una media sonrisa.
—¿En serio crees eso? Yo era una carnada, y tú has caído en la trampa —explicó, moviendo las caderas al ritmo de la música.
—Touché. Entonces, Lobita, ¿tienes planes esta noche además de bailar tan sensualmente? —preguntó contra su oído—. Porque yo no.
Últimos capítulos
#64 Capítulo 64 Epílogo | La amante y esposa del griego
Última actualización: 3/3/2026#63 Capítulo 63 Secuestro express fallido
Última actualización: 3/3/2026#62 Capítulo 62 Burbuja de felicidad
Última actualización: 3/3/2026#61 Capítulo 61 Futura mamá, futura esposa
Última actualización: 3/3/2026#60 Capítulo 60 Al carajo el plan
Última actualización: 3/3/2026#59 Capítulo 59 No te cases
Última actualización: 3/3/2026#58 Capítulo 58 El corazón quiere lo que quiere
Última actualización: 3/3/2026#57 Capítulo 57 Sobre su cadáver
Última actualización: 3/3/2026#56 Capítulo 56 Adiós, mi amor
Última actualización: 3/3/2026#55 Capítulo 55 ¡Embarazada!
Última actualización: 3/3/2026
Te podría gustar 😍
La Gestante del Rey Alfa
Isla
Soy una don nadie de una manada lejana. Mi familia debe mucho por los gastos médicos de mi hermano. Haré lo que pueda para ayudarlos, pero cuando descubro que he sido vendida al Rey Alfa Maddox como su criadora, no estoy segura de poder hacerlo.
El rey es frío y distante, y se rumorea que mató a su primera esposa. Pero también es sexy y atractivo. Mi mente puede estar diciéndome que no, pero mi cuerpo lo desea de todas las maneras posibles.
¿Cómo voy a sobrevivir como la criadora del Rey Alfa cuando nunca he estado con un hombre antes? ¿Volverá a matar?
Maddox
Desde que mi Reina Luna murió, juré no volver a amar. No estaba buscando una criadora, pero solo tengo un año para producir un heredero o perderé mi trono. Esta hermosa chica, Isla, apareció en mi puerta justo a tiempo. ¿Es el destino? ¿Es ella mi segunda oportunidad de tener una compañera? No, no quiero una de esas.
Todo lo que necesito es un hijo.
Pero cuanto más tiempo paso con Isla, más quiero no solo a cualquier criadora, sino a ella.
¡Más de un millón de lecturas en Radish—haz clic en este romance ardiente de cambiaformas lobo ahora mismo!
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El enigma del millonario
"¿Eres virgen?" preguntó Ayden, y Arya casi escupió su bebida.
"Quiero decir, ¿cuenta si he usado un vibrador?", respondió ella mientras notaba cómo Ayden trataba de tragar con fuerza su agua.
"¿Cuántas parejas sexuales has tenido?", preguntó Ayden con seriedad.
"Bueno, solo he tenido un par de consoladores. Resulta que los de látex son muy resistentes", respondió ella sonriendo.
Ayden se levantó molesto y rompió el buen humor de la habitación. "Esto no es un puto juego, señorita Arya", dijo amenazante el millonario. "Lárgate".
"No, espera, estaba bromeando", trató de aclarar Arya.
"He dicho que te largues, ¡fuera!" puntualizó Ayden cada palabra y golpeó la mesa.
Arya, que veía su única oportunidad destrozada, se arrepintió de haber bromeado como lo hizo. Nunca pensó que tendría tales consecuencias. Caminó desolada hacia la salida sin esperar nada, sin saber qué hacer ni a quién recurrir.
Mientras intentaba detener un taxi, un Aston Martin de color oscuro se detuvo delante de ella. Era Ayden Emory. "Sube", le pidió, pero ella lo ignoró.
"¿Eres siempre tan testaruda? Sube o no hay trato", insistió Ayden.
La esperanza de que no todo hubiera terminado se apoderó de ella, y subió al lujoso coche del millonario.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Atracción Peligrosa
Para muchos, soy la bestia de la mafia. Un líder despiadado, implacable, sin corazón. Fui criado para no sentir, para ser duro y frío, porque en mi mundo, la compasión es una debilidad, y la debilidad te mata. Aquí, solo los fuertes sobreviven, y siempre hay alguien esperando arrancarte la cabeza.
El amor nunca ha tenido lugar en mi vida. Lo considero una tontería, una distracción insignificante que solo debilita a las personas.
Hasta que ella apareció.
LIBRO 1 DE LA SAGA ATRACCIÓN
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Después de la Aventura de mi Esposo, me Volví a Casar con un Multimillonario
Rompiendo las reglas
Michelle Ranieri es un hombre que sabe lo que quiere. Construyó la cadena de restaurantes más famosa de país desde cero. No ha llegado tan lejos por detenerse ante los obstáculos y es un hecho que nada lo va a detener de convencer a Laila que están hechos el uno para el otro. Si tiene que fingir ser su novio para ello, pues que así sea. Ella puede poner todas las reglas que quiera, pero todo el mundo sabe que algunas reglas están hechas para romperse.
Mi Alfa prohibido
En un mundo donde las uniones entre hombres lobo y magos están estrictamente prohibidas y severamente condenadas, Alana, una joven bruja huérfana sin magia, se ve envuelta en una situación no deseada. Su tía egoísta la presiona para que se case con un mago al que no ama y cuyas intenciones son cuestionables. El destino de Alana da un vuelco cuando se adentra en un peligroso bosque y, en un momento de peligro, es salvada por un lobo misterioso y extraordinariamente atractivo llamado Sedrik. Es el alfa de su manada y no espera cruzarse en el camino de Alana de forma tan abrupta.
Mi jefe dominante
El Sr. Sutton y yo no hemos tenido más que una relación de trabajo. El me da órdenes y le escucho. Pero todo eso está a punto de cambiar. Necesita una fecha para una boda familiar y me ha elegido como su objetivo. Podría y debería haber dicho que no, pero ¿qué más puedo hacer cuando amenaza mi trabajo?
Es aceptar ese favor que cambió mi vida entera. Pasamos más tiempo juntos fuera del trabajo, lo que cambió nuestra relación. Lo veo bajo una luz diferente, y él me ve bajo una luz diferente.
Sé que está mal involucrarse con mi jefe. Intento luchar pero no lo consigo. Es solo sexo. ¿Qué daño podría causar? No podría estar más equivocada porque lo que empieza siendo solo sexo cambia de dirección de una manera que nunca podría imaginar.
Mi jefe no solo es dominante en el trabajo sino en todos los aspectos de su vida. He oído hablar de la relación DOM/Subs, pero no es algo en lo que haya pensado mucho. A medida que las cosas se intensifican entre el Sr. Sutton y yo, me piden que me convierta en su sumisa. ¿Cómo puede uno convertirse en algo así sin experiencia ni deseo de serlo? Será un desafío para él y para mí, porque no me gusta que me digan qué hacer fuera del trabajo.
Nunca esperé que lo único de lo que no sabía nada fuera lo mismo que me abriera un mundo increíble y completamente nuevo.
Nirvana: De las Cenizas a la Gloria
¿Había olvidado él cómo la estranguló, la obligó a firmar los papeles del divorcio y la convirtió en el hazmerreír de la ciudad? Ahora, él buscaba la reconciliación, pero solo ella decidiría si él era digno...












