Capítulo 243 243

Aun así, Eduard mantuvo una sonrisa tranquila.

 -Muchas gracias.

Después de eso, se sentó junto a la mesa con naturalidad, justo frente a Zoé.

 Ella rodó los ojos, molesta.

 Precisamente había deseado que no se sentara frente a ella, y eso fue lo primero que hizo.

Benjamin, desde el asiento del anfi...

Inicia sesión y continúa leyendo