Capítulo 64 64

Esas simples palabras eran todo lo que Zoé necesitaba para calmar su corazón de inmediato.

Sin pensarlo, rodeó el cuello de Eduard con sus brazos.

-Cariño, confío en ti -murmuró.

Su rostro se sonrojó tras decir esas palabras, y enseguida escondió la cara en su pecho, avergonzada.

Unos minutos desp...

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