Capítulo 23 Lo que renuncié por ti

—Dile que baje.

La voz de mi madre salió del teléfono con la misma firmeza que usaba cuando yo intentaba fingir que no tenía fiebre.

Miré a Valeria.

—Ya está aquí.

Ella sostuvo mi mirada.

—¿Quieres que me vaya?

—No lo sé.

—Entonces no voy a acercarme hasta que lo decidas.

Mi madre apareció al fondo ...

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