Capítulo 30 Dormir contigo

―Puedes quedarte.

Valeria permaneció junto a la puerta de mi departamento, con una mano en el asa de su bolso y la otra inmóvil a un costado.

―¿Estás segura?

―Te pedí que vinieras.

―También dijiste que no quieres acostarte conmigo mientras tenga autoridad sobre tu trabajo.

―Dormir y acostarnos no si...

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