Capítulo 33 Irme sin dejarte

—Entonces vete sola.

Las palabras de Valeria llegaron sin enojo, pero no por eso dolieron menos.

Retiré las manos de su rostro.

—Eso fue rápido.

—Es lo que acabas de pedirme.

—Te dije que necesito irme sin ti. No que quiera marcharme de ti.

Valeria permaneció frente a mí, con los brazos quietos a lo...

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