Capítulo 34 Las seis horas

—Sí. Te doy las seis horas.

Valeria no sonrió. Tampoco intentó acercarse entre las cajas.

—¿Estás segura?

—No vuelvas a preguntarlo como si esperaras que cambie de opinión.

—Quiero que puedas hacerlo.

—Y yo quiero que aprendas que decir sí también es una decisión.

El jueves llegó antes de que estuvi...

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