Capítulo 38 No quiero ser una visita

—No quiero que esto se convierta en una competencia sobre quién renuncia primero.

Valeria seguía sentada frente a mí, con la sábana recogida sobre las piernas y el cabello desordenado por el sueño. Era extraño verla tan lejos de su oficina y aun así reconocer en su voz la misma necesidad de resolver...

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