Capítulo 73 La hija que sí conoció

—Quiero verla.

Valeria dejó el teléfono sobre la mesa.

—¿Hoy?

—Está en Madrid. No quiero pasar dos días imaginando una conversación peor que la real.

—¿Quieres que vaya contigo?

Miré el vestido rojo doblado sobre la silla, el calendario de nuestras catorce noches y el café que Valeria ya había prepa...

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