Capítulo 76 Mudarse de verdad

—Eso no es una decisión. Es un ultimátum con cajas.

Valeria seguía acostada junto a mí en su departamento, desnuda bajo la sábana y con el teléfono del casero todavía en la mano.

—Yo no puse el plazo.

—Pero acabas de convertirlo en una elección entre vivir juntas o dormir separadas.

—Porque esas son...

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