Capítulo 83 La ciudad que siguió sin mí

—No necesitas acompañarme a entregar las llaves.

Valeria sostenía la última caja mientras yo revisaba por tercera vez el departamento vacío.

—No necesito. Quiero.

—El casero solo comprobará que no rompí nada.

—Tu cafetera sobrevivió. El edificio debería agradecerlo.

Valeria sonrió, pero no soltó la ...

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