Capítulo 93 La casa que siguió esperando

—No cierres la maleta todavía.

Valeria se detuvo con una blusa entre las manos.

—Mi vuelo sale en cuatro horas.

—El mío en cinco.

—Precisamente por eso deberíamos terminar.

Me acerqué y le quité la blusa. No para guardarla.

—Adriana.

—¿Quieres que pare?

—No.

La besé contra el armario abierto. La cas...

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