Capítulo 44 CUANDO ELSIE NO LO RECONOCIÓ

—No vas a conducir así.

Rowan tenía las llaves en la mano y una expresión que no había visto ni siquiera cuando Briar House estuvo a punto de venderse.

—Tenemos que volver a Londres.

—Sí. Pero tú no vas a conducir tres horas con las manos temblando.

Bajó la vista.

Le temblaban.

Las cerró.

—Estoy bie...

Inicia sesión y continúa leyendo