Capítulo 83 NO QUIERO VIVIR CONTIGO A RATOS

—No digas nada.

Rowan, que seguía medio vestido junto a mi cama, levantó las manos.

—No estaba diciendo nada.

—Tu cara está preparando un discurso.

—Mi cara acaba de descubrir que quizá mi novia viva permanentemente en su trabajo.

Margaret ya se había marchado.

Yo tenía la carpeta sobre las rodillas...

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