Capítulo 38 Capítulo 38

Ofensa

La sala había quedado en un silencio tenso después de que Fiorella y Dante desaparecieran por el pasillo que llevaba a la cocina. Mateo seguía de pie con las manos en los bolsillos del pantalón, observando distraídamente un cuadro colgado en la pared, aunque en realidad su mente estaba en ot...

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