
Mi padrastro ¡Es un mafioso!
Paola Ramírez · En curso · 30.8k Palabras
Introducción
Dante Rossi vuelve decidido a recuperar el imperio que su hermano menor perdió, a manos del padre de Fiorella. Dante lo hace oculto tras una identidad falsa, más frío, más cruel. Y con cada paso está calculado.
Entre secretos, traiciones y un juego peligroso de identidades, Fiorella queda atrapada entre el deber y un deseo que jamás debió nacer. Mientras la venganza se acerca y la verdad amenaza con salir a la luz, descubrirá que en el amor y en la guerra no siempre se sobrevive sin perderlo todo.
¿Podrá Dante mantener su máscara, cuando Fiorella empiece a sospechar?
¿Qué hará Fiorella cuando descubra que ama al hombre que juró destruir?
Capítulo 1
Primer encuentro.
Palermo Italia
Fiorella sintió cómo las manos de él bajaban lentamente por su cintura, y su cuerpo se estremeció una vez más. Contuvo la respiración, dejándose llevar al infierno si fuese posible.
—Mueve tu hermoso trasero una vez más para mí, muñequita —murmuró él.
El cuerpo de Fiorella reaccionó antes que su mente, moviendo su trasero y girando mientras él la sostenía con su mirada firme y paciente.
Las manos de él siguieron bajando lentamente hasta detenerse justo ahí, donde amenazaba con explotar si seguía tocándola de esa manera. Sus manos ágiles se abrieron, pasó al medio de su ropa interior y llevó uno de sus dedos dentro de ella.
Fiorella gimió… por Dios, sus dedos se movían con una precisión exquisita, explorando cada rincón de su ser. No hacía falta nombres, ni saber quién era; solo sabía que en ese momento, su mundo y su cuerpo le pertenecían a él.
El placer y la sensación de tener sus dedos moviéndose dentro de ella eran tan intensos que cada movimiento de sus dedos la acercaban más al abismo.
—Joder, estás tan mojada nena —susurró él con una sonrisa pícara.
Fiorella sonrió mientras abría aún más sus piernas, dejándose llevar por el placer que ese hombre le estaba brindando. Sus dedos salieron de dentro de ella, los llevó a su boca y los lamió lentamente, saboreando todos sus jugos. Fiorella lo miró deseosa, y sin dudarlo un segundo, llevó sus manos a su miembro, lo tomó en sus manos y lo guió dentro de ella.
Ella gimió en un grito ahogado, mientras empezaba a mover sus caderas más rápido, y sus embestidas se volvieron más firmes.
—¡Hazlo más despacio… quiero disfrutarlo! —le pidió Fiorella.
Él sonrió, y sus manos firmes comenzaron a masajear sus pechos mientras sus labios descendían, dejando besos húmedos por todo su cuello. Dios… eran tan intensos que la hacían perder todo el aliento.
La respiración de él se mezcló con la de Fiorella, al igual que sus embestidas, haciéndola gritar más y más de placer.
No tardaron mucho en llegar al clímax; fue tan intenso que el cuerpo de Fiorella se tensó por completo, perdiéndose en una oleada de sensaciones que la dejó aferrada a él.
Fiorella levantó su vista dándose cuenta de que era demasiado tarde, así que se puso de pie a pesar de que quería quedarse ahí mucho más.
—¿A dónde vas? Ven —dijo él, intentando detenerla.
—Lo siento —murmuró Fiorella con una sonrisa traviesa—, pero esta conejita tiene que volver a su madriguera… antes de que la descubran. Espero que hayas tenido la mejor despedida de soltero de tu vida.
Le guiñó un ojo y corrió hacia el baño. Su madre la iba a matar; se suponía que debía llegar hace siglos a la casa. Por otra parte, valió la pena no llegar a tiempo.
—La mejor… —dijo él con una sonrisa casi ronca—. Al menos dime tu nombre.
Fiorella se detuvo un segundo, apoyó su mano en el marco de la puerta y miró por encima del hombro.
—Es confidencial —respondió y salió corriendo hacia el baño.
Se duchó en tiempo récord, se puso su vestido y se arregló el cabello frente al espejo.
—¡Por qué no te quedaste esta noche! Solo esta noche —dijo él con una voz carrasposa detrás de ella.
Fiorella sonrió, mientras terminaba de cuadrar su cabello frente al espejo.
—Lo siento, pero tus amigos solo pagaron tres horas.
—Te daré el dinero que me pidas —ofreció él.
Fiorella se giró despacio, lo miró de arriba abajo y negó con una sonrisa ladeada.
—No todo se compra con dinero —respondió—. Además, si me quedo, dejará de ser una despedida de soltero y se convertirá en un problema.
Tomó su bolso, pasó junto a él apenas rozándolo.
—Guarda las ganas para tu nueva esposa —dijo y salió de ahí.
Caminó por los pasillos del hotel hasta que vio a los tres hombres con los que estaba el hombre con el que acababa de tener el mejor sexo de su vida.
—¿Dónde diablos se metió? No puedo creer que haya dejado a nuestra sorpresa sola en la habitación —dijo uno de ellos.
Fiorella mordió su labio inferior y sonrió. Bueno… digamos que una travesura no se comete todos los días.
—¿Por qué mejor no le marcas? —propuso otro.
—Ya te dije por milésima vez que tiene su celular apagado. Mejor vamos a recepción y preguntamos —sugirió el tercero.
Fiorella caminó y pasó justo por el lado de aquellos hombres que, al parecer, no tenían ni idea de que la "sorpresa" acababa de cruzarse con ellos. Bajó la mirada, conteniendo la risa mientras su corazón latía con fuerza.
Llegó a casa agotada. Las luces seguían encendidas y el silencio era demasiado denso para estar tan tranquilo. Por lo visto, la despedida de soltera de su madre ya había terminado… lo sabía, porque podía sentir el enojo de su madre, incluso antes de verla.
—¿Sabes la hora que es? —dijo su madre apenas la vio, con los brazos cruzados.
Fiorella suspiró hondo.
—Hola, madre. Lo sé… mi avión se retrasó unas horas —respondió con la voz cansada.
Su madre la miró como si no le creyera ni una sola palabra, pero Fiorella trató de ser lo más convincente posible.
—Siempre hay una excusa contigo, Fiorella. Sube a tu habitación, mañana será un día bastante largo.
Pero antes de que Fiorella pudiera responder, la puerta principal se abrió, y con ella, una voz que reconoció de inmediato.
—No seas tan dura con ella —dijo esa voz carrasposa que horas antes le había hecho perder el control, y también su dignidad.
El corazón de Fiorella se detuvo. Por supuesto que no… No podía ser él.
—Llegas tarde —dijo su madre con frialdad—. Pensé que no vendrías.
Los ojos de él se encontraron con los de Fiorella. Unos cuantos segundos y el aire se volvió irrespirable.
Él estaba ahí.
Últimos capítulos
#34 Capítulo 34 Capítulo 34
Última actualización: 3/3/2026#33 Capítulo 33 Capítulo 33
Última actualización: 3/3/2026#32 Capítulo 32 Capítulo 32
Última actualización: 3/3/2026#31 Capítulo 31 Sorpresa
Última actualización: 3/3/2026#30 Capítulo 30 Capítulo 30
Última actualización: 3/3/2026#29 Capítulo 29 Capítulo 29
Última actualización: 3/3/2026#28 Capítulo 28 Capítulo 28
Última actualización: 3/3/2026#27 Capítulo 27 Capítulo 27
Última actualización: 3/3/2026#26 Capítulo 26 Capítulo 26
Última actualización: 3/3/2026#25 Capítulo 25 Capítulo 25
Última actualización: 3/3/2026
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
Sobornando la Venganza del Multimillonario
Su vida es perfecta hasta que su castillo de cristal se derrumba. Su esposo admite haber sido infiel con nada menos que su propia hermana, y hay un hijo en camino. Liesl decide que la mejor manera de sanar su corazón destrozado es destruyendo lo único que él valora más que cualquier otra cosa: su carrera.
Isaias Machado es un multimillonario de primera generación estadounidense; él conoce el valor del trabajo duro y de hacer lo necesario para sobrevivir. Toda su vida ha estado orientada al momento en que pueda arrebatar la compañía McGrath de las manos de los hombres corruptos que una vez dejaron a su familia sin hogar.
Cuando Liesl McGrath se acerca al multimillonario para sobornarlo con información destinada a arruinar a su exmarido, Isaias Machado está ansioso por tomar todo lo que los McGrath valoran, incluyendo a Liesl.
Una historia de amor, venganza y sanación necesita comenzar en algún lugar, y el dolor de Liesl es el catalizador para la montaña rusa más salvaje de su vida. Que comience el soborno.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El regreso de la princesa de la mafia
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
El Remedio de Medianoche del CEO
Mi nombre es Aria Harper, y acabo de atrapar a mi prometido Ethan acostándose con mi hermanastra Scarlett en nuestra cama. Mientras mi mundo se desmoronaba, ellos planeaban robarme todo—mi herencia, el legado de mi madre, incluso la empresa que debería ser mía.
Pero no soy la chica ingenua que creen que soy.
Entra Devon Kane—once años mayor, peligrosamente poderoso, y exactamente el arma que necesito. Un mes. Un trato secreto. Usar su influencia para salvar mi empresa mientras descubro la verdad sobre la "muerte" de mi madre Elizabeth y la fortuna que me robaron.
El plan era simple: fingir mi compromiso, seducir información de mis enemigos, y salir limpia.
Lo que no esperaba? Este multimillonario insomne que solo puede dormir cuando estoy en sus brazos. Lo que él no esperaba? Que su arreglo conveniente se convertiría en su obsesión.
A la luz del día, es un maestro de la indiferencia—su mirada deslizándose más allá de mí como si no existiera. Pero cuando cae la noche, está levantando mi vestido de encaje, sus manos reclamando mis pechos a través del material transparente, su boca encontrando el pequeño lunar en mi clavícula.
—Eso es—susurra contra mi piel, con la voz tensa y ronca—. Dios, te sientes increíble.
Ahora las líneas están borrosas, las apuestas son más altas, y todos los que me traicionaron están a punto de aprender lo que sucede cuando subestiman a Aria Harper.
La venganza nunca se sintió tan bien.












