Capítulo 38 La fragilidad del tirano

Después de escuchar a Mateo pronunciar el nombre de Julia en el hospital, Alessa había procurado mantenerse lejos de él.

No porque temiera descubrir algo, sino porque comenzaba a temer lo que aquellas respuestas podían hacerle.

Había entrado en esa casa convencida de que conocía a sus enemigos...

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