Capítulo 43 La fragilidad del límite

Renata supo que algo había cambiado cuando entró en la cafetería y nadie levantó la mano para llamarla.

Camila ocupaba su sitio habitual, rodeada de las mismas muchachas que antes competían por acompañarla. Al verla acercarse, una de ellas recogió su bolso y otra fingió estar concentrada en el t...

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