Capítulo 33 Cuando el círculo empezó a sangrar

La mañana llegó con un silencio demasiado limpio.

Camila abrió los ojos y, por un segundo, no recordó el miedo. Solo el calor. El brazo de Dante rodeándole la cintura, la respiración profunda contra su nuca, el peso seguro de su pierna entre las de ella. El cuerpo le dolía de una forma profunda y d...

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