Capítulo 36 El día después de que el monstruo terminó de cazar

La mañana llegó sin el peso de la amenaza.

Camila lo notó incluso antes de abrir los ojos. El cuerpo de Dante seguía pegado al suyo, el brazo cerrado alrededor de su cintura, la respiración profunda contra su nuca. Pero había algo distinto en el aire. Una ausencia. Durante semanas el miedo había si...

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