Capítulo 43 Lo que se construye cuando nadie está escapando

Habían pasado cinco días desde la segunda salida de Camila a la librería.

Cinco días en los que la suite había empezado a oler menos a refugio de guerra y más a algo que todavía no se atrevían a nombrar. Las cortinas permanecían abiertas la mayor parte del tiempo. El teléfono de Dante ya no vibraba...

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