Capítulo 48 Lo que se construye cuando las llaves ya no pesan como una amenaza

Habían pasado seis días desde que Camila abrió la puerta de la suite con sus propias llaves.

Seis días en los que el metal en su bolsillo había dejado de sentirse como una prueba y había empezado a sentirse como una costumbre. Ya no lo tocaba cada cinco minutos. Ya no lo sentía como un recordatorio...

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