Capítulo 49 Las horas en que la puerta estuvo abierta y nadie escapó

La mañana en que Dante tuvo que salir amaneció demasiado clara.

Camila lo notó en cuanto abrió los ojos. La luz se filtraba entre las cortinas con una suavidad casi ofensiva, como si el día no entendiera la tensión que se había instalado en el pecho de los dos desde la noche anterior. Dante ya esta...

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