Capítulo 51 Lo que duele cuando ya no hay enemigos y solo queda el otro

Habían pasado treinta y un días desde que Camila recibió las llaves..

Treinta y un días en los que la suite había terminado de transformarse. Ya no había rincones que olieran solo a Dante. Ahora olía a los dos: a su colonia y a la crema de ella, a los libros que ella dejaba abiertos y a los informe...

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