Capítulo 55 Cuando el mundo de afuera empezó a tener nombres

Habían pasado cincuenta y nueve días desde que Camila recibió las llaves

y veinticinco desde la primera clase del curso.

Veinticinco días en los que los martes, jueves y sábados se habían convertido en una cicatriz suave y constante dentro de la suite. Ya no había el silencio absoluto de las primer...

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