Capítulo 57 La tarde en que el mundo le dio un horario

Habían pasado sesenta y dos días desde que Camila recibió las llaves

y veintiocho desde la primera clase del curso.

El día en que debía dejar el currículum en la librería amaneció demasiado claro.

Camila lo sintió en cuanto abrió los ojos. La luz se filtraba entre las cortinas con una suavidad cas...

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