Capítulo 80 La firma que no borra las sombras

(Narrado por Dante)

El sol del jueves golpeaba los cristales de la oficina de la escribanía Benítez con una insistencia que me resultaba molesta. Eran las once y cinco de la mañana. El viejo Benítez se mantenía sentado detrás de su escritorio de caoba maciza, con los anteojos de lectura caídos sobr...

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