Capítulo 107 Tariq

Tariq

Le acaricié la vulva, apenas rozándole la piel. Sentía la humedad que se había escapado de entre los pliegues. Con las yemas de los dedos, la abrí con suavidad para verla mejor.

Está rosada y bonita, como una flor cubierta de rocío matinal. Retiré los dedos y le levanté las piernas hacia arr...

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