Capítulo 28 Mírame

—Buenos días, Nish —la voz de Max resuena en alguna parte de la habitación. No puedo verlo porque aún tengo mis ojos cerrados, aún tengo un poco de sueño. —Vamos, despierta. 

Me removí en la cama mientras ponía la almohada en mi cara. 

—Recuerda que tenemos que salir —insistió. Me restregué lo...

Inicia sesión y continúa leyendo