Capítulo 115 Brindis

La cocina olía a café, a pan tostado apenas quemado y al tenue aroma persistente de la comida china para llevar de anoche. La luz del sol se colaba por la ventana en suaves franjas doradas, suavizando el caos que ocurría en cada rincón de la habitación.

Brad estaba de pie en la encimera, dándole la...

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