Capítulo 38 Interrumpido

Gage se arrodilló sobre la cama; Amber, a cuatro patas frente a él, con las rodillas bien abiertas, ofreciéndose. Él le sujetó las caderas y embistió una y otra vez. Amber gimió, jadeando con fuerza.

Estaba justo ahí.

No cerca. Ahí. Cada nervio tirante, los músculos temblando. Su agarre se cerró c...

Inicia sesión y continúa leyendo