
No soy de nadie
portielessanchezlizbeth · Completado · 102.4k Palabras
Introducción
Capítulo 1
Amar, elegir, soñar… Esas palabras me han sido vedadas desde que mis ojos vieron la luz del sol. Nunca me he considerado una persona quejicosa, de las que suelen ver molinos de viento en cualquier sitio. No exagero cuando afirmo que en la ruleta del destino he salido perdedora. Mientras los problemas de algunas chicas de mi edad se centran en lucir a la moda, yo tengo que lidiar con la clásica pregunta de una joven árabe: ¿Quién será el sujeto que me escogerán por esposo?
Haber nacido mujer dieciséis años atrás tronchó todos los planes de mi distinguida familia. Mi padre esperaba un digno sucesor para su estirpe, alguien con cromosomas «XY»; no una «pequeñaja chillona». Así se refiere a mí porque es eso lo que significo en su vida. Por más que he intentado ser amable, cariñosa y aplicada no he conseguido de él una mirada cálida. Estoy harta de complacerle, pero he aprendido a callar y fingir. ¿Qué sentido tendría hablar cuando ya todo ha sido dicho? Mi opinión nunca ha valido, como no vale la de mi madre ni la de las mujeres que nos precedieron.
Un pequeño castigo ha recibido de lo alto el excelentísimo señor Abdul Salem -así me hace llamarle-; Dios le regaló la maldición de procrear solo una vez. Aunque odie lo que yo represento, depende de mí para perpetuar su nombre.
Pero no todo le ha salido mal. No soy una chica común, sino la Lumbrera de Ruhit, la luz blanca que ha emergido en una ciudad mora, el cumplimiento de una profecía de doce siglos de antigüedad. De tanto escuchar a los ancianos, ya la he aprendido de memoria: «Surgirá una estrella en forma de mujer. Tendrá la marca de la luna en el rostro y el cielo en su mirada. Su descendencia será tan numerosa como la arena del mar. De ella saldrá el libertador que recuperará la gloria de nuestra nación con fuego y espada».
He nacido con un lunar de cinco puntas en el centro de la frente, piel de marfil resplandeciente y ojos añil. Como colofón, mi cabello es de un color negro azulado y luzco en mis gruesos labios una grácil sonrisa. La probabilidad de que mis rasgos se asemejen a la descripción de la profecía es alta estadísticamente, pero no definitiva. El vínculo entre lo místico y la realidad ha corrido a cargo de las malas lenguas del poblado.
Por eso, mi padre no se ha tomado las propuestas de matrimonio a la ligera. Lleva varios meses valorando los posibles pretendientes. Busca a alguien que le asegure una alianza comercial lucrativa y que, además, provenga de un noble linaje. Actúa de igual modo que quien empareja a dos perros de raza. Primero, se cerciora del pedigrí; y luego, los encierra en un mismo sitio como si fuese el dueño de su destino. Es eso lo que significo para él, una cachorra que se subasta al mejor postor. Quien me ofrezca un apellido de prestigio y me asegure un plato de comida sobre su mesa, ganará como trofeo ser el amo y señor de mi cuerpo y domesticar mi voluntad. Duele igual que si una mano invisible se adentrase en mi pecho y me arrancase el corazón a trozos. Duele, pero cada día un poco menos.
En esta época, los cerberos que custodian mi jaula de cristal han apretado los cerrojos. Por órdenes del amo, no se me permite deambular por la casa sin que dos o tres guardaespaldas me sigan los pasos. Solo me es lícito bajar sin compañía al patio privado de mi habitación. Allí disfruto del contacto estrecho con la naturaleza. Ese es uno de mis pocos placeres. Sin embargo, prefiero mantenerme informada de lo que sucede más allá de las cuatro paredes que conforman mi mundo.
En el pasillo, unos golpes secos repiquetean con prepotencia y, de vez en vez, se camuflan tras risas sardónicas. Con el oído pegado a la puerta se me pasan las horas. La gruesa madera adultera los sonidos. Adivino a medias las palabras mientras la infinita espera acumula temores en mi alma. Me intrigan los silencios tanto como los murmullos incomprensibles.
Escucho el tintineo de los cristales y el sonar de unos pasos apresurados que se acercan. Tal vez, los hombres celebran con una costosa bebida el haber llegado a un acuerdo.
Mientras me devano los sesos sacando conclusiones incoherentes, los cerrojos de mi jaula se abren. Debe ser el momento que tanto he temido. La ansiedad se mezcla en mis movimientos y descompasa el ritmo de mi respiración. En lo más profundo de mí, intento hallar consuelo en cosas superfluas que de poco importan. No me interesa conocer otros sitios del mundo ni ser llamada señora por esclavas que son más felices que yo. Tampoco deseo encontrar un marido desconocido aunque sea de hermoso semblante. Solo anhelo ser invisible e incorpórea hasta que halle un átomo de paz.
—¡No tengo miedo! —vocifero para ahuyentar el escalofrío que me hace temblar a pesar de que la temperatura ambiente sobrepasa los cuarenta grados. En este infierno de vida, la tortura psicológica viene acompañada de un baño de vapor. Es un paquete completo por el mismo precio. —No tengo miedo —me repito cuando el pomo de la puerta gira, pero esta vez lo murmuro con la voz resquebrajada.
Cierro los ojos para no colocar un rostro a mi pesadilla. Sé que, mientras viva, rememoraré este instante.
Una sombra misteriosa inunda la habitación con sus sonidos. Su andar despreocupado contrasta con la torpeza de mis movimientos. Mis párpados me traicionan y se entreabren sin permiso. Sé que necesito ser valiente para afrontar el destino que me sobreviene. Batalle o no, los resultados serán los mismos, pero aún existo y no pretendo amilanarme; así que coloco en mi rostro una sonrisa fingida que merece un premio Oscar.
Levanto el mentón hasta quedar en frente de mi visitante. Con gran pesar, descubro que es Fátima, mi madre, la portavoz de las malas noticias. Ignoro si ella se ha prestado como voluntaria o si al excelentísimo señor Abdul Salem le faltan las agallas para enviarme personalmente al cadalso.
A pesar de que es una mujer joven en la etapa temprana de las cuatro décadas, sabe que su belleza se aproxima a la fecha de expiración. Como náufrago en el agua, chapotea en varias direcciones con el solo objetivo de complacer a su esposo a cualquier costa.
Tomo una gran bocanada de aire. Cuando el vapor resbala por mi nariz y me quema el esófago, mis pulmones se defienden con un golpe de tos.
—Hace bastante calor. ¿No es cierto? —El parloteo incoherente de mi madre rompe el pavoroso silencio.
Mala manera la suya de comenzar una conversación importante. No somos las meteorólogas que anuncian el estado del tiempo. Estamos hablando de mi futuro.
Mientras ella trata de disimular sus verdaderas intenciones, se deja caer sobre un diván. Sus manos recorren los arabescos de uno de los cojines. Hace muy poco tiempo, los bordamos juntas. En ese entonces, me enseñaba a ser una doncella virtuosa. Hoy viene a impartirme clases acerca de cómo convertirme en una esposa sumisa. En ellas me explicará con lujo de detalles la manera en que he de bajar la cabeza y aceptar mi destino
—No es el calor lo que me ha producido la tos —concluyo con la voz carente de afectividad.
Hasta ahí llega mi protesta. Apenas dibujo entre líneas lo que deseo gritar a los cuatro vientos. Busco en sus facciones inexpresivas algún resquicio de humanidad. Me aplano las neuronas mientras intento recordar cuándo fue la última vez que ambas intercambiamos un saludo cariñoso o, al menos, una frase cálida. Por más que me esfuerzo, no lo consigo. Hay un divorcio afectivo entre el ser que me cargó en el vientre durante nueve meses y yo. Hasta cierto punto, entiendo que un padre se desvincule de su descendencia; ¡pero que lo haga una madre es inadmisible!
Sin embargo, ella permanece inmóvil, sin pestañear siquiera. Me pregunto si se gesta alguna clase de lucha moral en su interior o si, simplemente, carece de corazón. Tras un breve instante, carraspeo. Prefiero que me suelte la verdad a secas, sin adornos superfluos. La espera es la peor etapa de la tortura.
Ella capta mi señal indirecta y se mueve con delicadeza hasta quedar a mi lado.
Últimos capítulos
#69 Porque te amo
Última actualización: 1/17/2025#68 Como pantera 2
Última actualización: 1/17/2025#67 Como pantera 1
Última actualización: 1/17/2025#66 Bendito castigo
Última actualización: 1/17/2025#65 Olor a muerte
Última actualización: 1/17/2025#64 El rescate
Última actualización: 1/17/2025#63 El amor me hace débil
Última actualización: 1/17/2025#62 El cumplimiento de la profecía
Última actualización: 1/17/2025#61 Dos vacíos
Última actualización: 1/17/2025#60 Nada es lo que parece
Última actualización: 1/17/2025
Te podría gustar 😍
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
Hijos de la Armada: Intimidada por Hermanastros Cuatrillizos
—Deja de actuar como si fueras una de nosotros. ¡Me das asco!
***En la escuela secundaria, Tabitha era gorda y el blanco constante de las crueles bromas y el acoso de los hermanos cuatrillizos. Eran su pesadilla viviente. Tras abandonar sus estudios allí, dejó atrás la escuela de hombres lobo y se inscribió en una universidad humana, donde bajó de peso. Los cuatrillizos fueron criados por su padre con una estricta disciplina militar, lo que los convirtió en jóvenes alfas rebeldes e indomables. Cinco años después, Tabitha y los hermanos cuatrillizos se reencontraron porque la madre de ella se casó con el padre de ellos.
Ahora, Tabitha se ve obligada a vivir bajo el mismo techo que los cuatro abusivos alfas de la Marina. Rápidamente la reconocen y se quedan atónitos al ver lo hermosa que se ha vuelto.
La segunda oportunidad del multimillonario
Jasmine Dupree, su mejor amiga y empleada, siempre ha estado enamorada de Dimitri sin que él lo sepa. Su mejor amigo Grayson Paul y Dimitri no tienen idea de que el regreso de su mejor amigo acabaría con su matrimonio.
McKenzie es acusado de traicionar a Dimitri y expulsado solo para aparecer cinco años después como médico para salvar la vida de su mejor amigo Grayson.
McKenzie intenta mantenerse alejado, promete mantenerse alejado de Dimitri. CINCO años y todavía la odiaba por traicionarlo, sin embargo, salen a la luz nuevos detalles que hacen que Dimitri dude de sus acusaciones de hace cinco años.
Jasmine ve la oportunidad de meterse con McKenzie y lo hace, lo que Jasmine no sabe es que Dimitri todavía amaba a McKenzie y que ella seguía siendo su esposa. Nunca se divorció de ella a pesar de que McKenzie firmó los papeles.
Cuando Dimitri descubre que estaba equivocado, sintió repulsión por la forma en que la trató y comenzó a volver con ella. McKenzie Peirce, por otro lado, no tiene idea de que se le daría una segunda oportunidad de enamorarse. con el hombre que siempre ha amado.
Con su mejor amigo y su familia además de él, tiene la intención de recuperar a McKenzie, sin embargo, mientras intentan hacer que su matrimonio de segunda oportunidad funcione, se están gestando problemas. Jasmine se niega a darse por vencida con Dimitri.
Sin Segunda Oportunidad, Despreocupada y Próspera
Mi prometido estaba allí con su amante embarazada envuelta en sus brazos, burlándose de mí. —Sin mí, no eres nada.
Me di la vuelta y llamé a la puerta del hombre más rico de la ciudad. —Sr. Locke, ¿interesado en una alianza matrimonial? Estoy ofreciendo una participación de cien mil millones de dólares—más un futuro imperio empresarial, sin costo alguno.
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
Conociendo a mi papá millonario
Embarazada de un hombre lobo
Para que la vida de la joven no esté en peligro, tendrá que aceptar un contrato de matrimonio con el hombre con quien durmió solo una vez.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
CASADA CON UN SEÑOR DEL CRIMEN
Tras numerosos intentos fallidos de emparejarme, mi madre amenazó con cancelar el fondo fiduciario que mi padre me había dejado. Tres días antes de cumplir veintiocho años, fui a un evento benéfico.
Desesperada y medio borracha de champán, me acerqué al hombre más intimidante de la gala benéfica. Era frío, arrogante, y me miraba como si yo fuera un pedazo de carne. No me importó. Le tendí mi tarjeta de presentación, con la mano temblorosa.
No la tomó. En cambio, me siguió hasta el balcón.
—No viniste aquí por negocios, Talia —susurró, con una voz oscura y seductora—. Viniste para que te tomaran.
Antes de que terminara la noche, yo estaba en su cama. Desnuda, satisfecha y somnolienta. Le dije que quería casarme con él. Dijo que sí y aceptó casarse conmigo de inmediato. Me quedé dormida sin darme cuenta de que acababa de pedirle matrimonio al banquero más poderoso de la ciudad de Nueva York.
Debí haber salido corriendo. No sabía que era Alexander Cielo Morgan, el banquero más despiadado de Nueva York. No sabía que una noche con él me costaría la libertad para siempre. Pero ya era demasiado tarde para echarme atrás. Estaba atrapada en un matrimonio con él. Y descubrí que perder cien millones de dólares del fondo fiduciario era mucho mejor que entregarle mi vida a Alexander Cielo.
Deseando al tío multimillonario de mi ex
«¿Lindo? ¿Tu nombre?»
«Tú».
De repente, se enderezó e inclinó toda la parte superior de su cuerpo hacia él, con la mirada fija. «¿Crees que soy hermosa?»
Él rió suavemente, inclinándose más cerca, ella podía sentir su aliento en sus labios.
«Eres etéreo».
Ella cogió su corbata y lo acercó más. «Entonces, ¿te gustaría dormir conmigo?»
Elaine Rock había pasado toda su vida construyendo su empresa hasta que se convirtió en una de las mejores. Pero sus años de arduo trabajo se derrumbaron cuando la acusaron de presionar a su hermana para que intentara suicidarse, y como si la angustia no fuera suficiente, también descubrió que su novio de dos años se iba a casar con su hermana. En su momento más oscuro y desesperado, alguien apareció y no era cualquiera, era Xavier Romano, el multimillonario de 30 años, y el tío de su ex. Sin embargo, quería algo a cambio para ayudar a que su empresa volviera a funcionar. ¡Matrimonio!
Pero no es solo un contrato para Xavier. Quiere su corazón, su cuerpo y su alma. Él tenía la misión de malcriarla estúpidamente.
La Trilogía de la Bruja Verde
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»
EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.
Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?












