Capítulo 64 Capitulo 64

Sesenta días no se sentían como un respiro.

Se sentían como el peso nuevo de un teléfono que ya podía sonar con su nombre, como la palma que todavía me ardía donde él me había rozado en el pasillo, como la frase que había salido entera y que ahora tenía que seguir viva fuera de la sala. *Me que...

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