Capítulo 18 MANOS HELADAS Y TARJETAS MAGNÉTICAS.

La pantalla se iluminó al contacto con sus dedos.

El brillo azulado golpeó las facciones de Ares, marcando la sombra profunda de la cicatriz en su ceja izquierda. El silencio regresó a la cabina, roto únicamente por el siseo agónico del motor enfriándose en medio de la tormenta.

Observé su rostro ...

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