Capítulo 59 SABOR A POLVO.

El sabor a polvo rojo se había incrustado en las grietas de mis labios resecos. Pasé la lengua sobre la piel cuarteada. Sabía a tierra cruda, a óxido y a metal molido.

Me tragué la sequedad. El sol del mediodía en Guanajuato era un mazo de plomo aplastando el campamento de asistencia del Poliforum....

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