Capítulo 10 10

—Dile que espere cinco minutos.

—Dijo que una casa estable no necesita cinco minutos para parecerlo —respondió Luna.

Rafael seguía inclinado sobre mí, con la toalla amenazando con convertirse en otra prueba difícil de explicar.

—Sal y cierra la puerta —ordenó.

—Buenos días para ti también.

Luna obed...

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