Capítulo 30 30

—No necesito tu permiso para trabajar con Victoria.

Rafael miró la carpeta que Celeste acababa de entregarme.

—No estaba intentando dártelo.

—Ibas a explicar por qué ella no tiene tiempo.

—Iba a decir que tiene tres procesos abiertos, dos audiencias esta semana y la costumbre de dormir cuatro horas ...

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