Capítulo 59 59

—Si mañana pierdo a Luna, no me digas que todo estará bien.

Encontré a Rafael sentado en el borde de la cama a las tres de la madrugada. Llevaba los pantalones del pijama y sostenía el teléfono apagado entre las manos.

—No pensaba mentirte.

—Todos esperan que yo parezca tranquilo. Mi abogado, la eva...

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