Capítulo 70 70

—Dime a qué hora pediste el borrador.

Rafael no intentó cerrar la computadora. El agua seguía bajando por su pecho y la toalla estaba anudada a sus caderas, pero ya no quedaba nada íntimo en verlo casi desnudo.

—Después de que te dormiste.

La respuesta me dolió más por su precisión.

—¿Antes o despué...

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