Capítulo 75 75

—Te amo. Aun así, vas a dormir en el sofá.

Rafael se quedó inmóvil junto a la puerta del dormitorio. Tenía el pantalón sin abrochar y la espalda marcada por mis uñas. Durante un segundo pareció olvidar por qué intentaba alejarse.

—Eso no fue exactamente lo que te pedí.

—Querías que admitiera que tod...

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