Capítulo 88 88

—Vas a llamar a tu entrenador y recuperar tu lugar.

Luna soltó una risa amarga desde la pantalla.

—No eres mi madre, Martina.

—No. Soy la mujer cuyo matrimonio intentas salvar sin que nadie te lo haya pedido.

—Rafael prometió estar conmigo.

—Y estará.

—También debería estar contigo.

Rafael se sentó ...

Inicia sesión y continúa leyendo