Capítulo 14 14

―No, Teo. Quiero que me hagas perder.

Solté una risa corta.

―Qué cómodo.

Dante frunció el ceño.

―¿Cómodo?

―Sí. Tú provocas, yo cedo y luego puedes decir que fui yo quien empujó primero.

―No funcionaría así.

―Está funcionando exactamente así.

Su mano seguía suspendida cerca de mi cara.

La bajó.

―Ento...

Inicia sesión y continúa leyendo