Capítulo 15 15

—Buenos días, Teo.

Eso fue todo.

Dante pasó junto a mí con una cámara al hombro y siguió caminando.

Me quedé mirando su espalda.

Abril apareció con un café.

—¿Qué hizo?

—Nada.

—Entonces, ¿por qué estás ofendido?

—No estoy ofendido.

—Llevas tres segundos mirando cómo se aleja como si acabara de insul...

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