Capítulo 18 18

—Entonces deja de preguntarte cuándo voy a perder yo y empieza a preguntarte cuánto falta para que pierdas tú.

La mano de Dante seguía debajo de mi camiseta.

Directamente sobre mi piel.

—Eso sería más impresionante si no estuvieras respirando peor que yo.

Sus dedos se cerraron un poco en mi cintura....

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