Capítulo 25 25

—Si abres esa habitación y me dejas entrar, esta noche no quiero quedarme solo en besarte.

La tarjeta seguía entre mis dedos.

Dante no avanzó.

No intentó tocarme.

Esperó.

Eso me terminó de decidir.

Pasé la tarjeta.

La luz cambió a verde.

Abrí la puerta.

—Entra.

Dante soltó el aire lentamente.

—Teo.

...

Inicia sesión y continúa leyendo