Capítulo 29 29

—Así que deja de llamarnos “solo físico”, Teo, porque acabo de elegir quedarme dos días antes de volver a irme.

La lluvia seguía golpeando el toldo.

Yo miraba a Dante.

—No tenías que cambiar el vuelo.

—Quería hacerlo.

—Eso es exactamente lo que complica las cosas.

—¿Dos días?

—Elegirme.

Dante se que...

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