Capítulo 36 36

—Cómo irme sin hacerte sentir que eso significa que no voy a volver.

Me quedé mirándolo.

Dante todavía sostenía mi mano.

—Eso suena difícil.

—Lo es.

—Sobre todo para alguien que considera dos meses en una ciudad una condena.

—No dije condena.

—Tu cara sí.

Sonrió.

—Estás abusando de mis propios argum...

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