Capítulo 10 Celos

—Oh por Dios, son los lobos —susurré, alumbrando el bosque. Sentí como Nicholas se posicionó a la par mía; el cabello empezaba a mojarme la camisa.

—¿Lobos? ¿Porque lo dices? —cuestionó. Lo miré, intentando ver algo de diversión o algo así en su mirada, no era posible que no haya escuchado el aullid...

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