El largo juego del alfa

Los sueños me alejaron de la pesadilla.

En mi sueño, era pequeña otra vez—quizás nueve o diez años, escondida detrás del estante de armas al borde del campo de entrenamiento.

Me había escapado para verlo entrenar. Otra vez.

Kaius—apenas un adolescente—era sometido a ejercicios que romperían a gue...

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